Ahí estabamos, esperando al autobus que nos llevaría a ese viaje tan esperado por toda la clase de fotografía de la escuela, 8 a.m. y ya muchos echando trago. Llego nuestro transporte, todo pintaba maravilloso, más de 100 personas ibamos distribuidos en los camiones, y claro la guitarra no podía faltar esperabamos un viaje de 8 horas por lo que las canciones no podían esperar al medio día, "Al chofer no se le para..." Acelerele Chofer..." bueno, y con el sagrado instrumento pues las de siempre, Almohada, Santa Sabina, Reloj, y una que otra de guns, para las 3 de la tarde ya nadie quería cantar, pero eso no era lo importante, era que nuestro primer destino, Catemaco parecía que nunca iba a llegar, el hábil chofer no sabía por donde, por lo que nos perdío y llegamos a las 9 p.m. 13 horas, exacto... en un triste camión que apenas si tenía baño y no muy decente por cierto ya para esa hora... al llegar al hotel de Catemaco, todos moriamos por hacer la llamada a nuestros padres y decirles que llegamos vivos.
Solo un restaurante abierto y como una hora para esperar taxi... esa noche fue interminable.
Al despertar picoteados de mosquitos fue maravilloso oler la selva cruzando la calle, ese misticismo que alberga el pueblo era indescriptible, neblina, brujos, carne de mono, la laguna. Fuimos a la reserva ecológica, famosa por la filmación de la película "El curandero de la selva" protagonizada por Sean Connery, tomar en una hoja agua mineral de manantial, el temazcal, ver los lagartos y por cierto se me olvidaba, la isla de los changos, Alejandro "El Loco" ya se quería traer a uno, casi eran como de la familia...
Al siguiente día nos fuimos al bellísimo puerto de Veracruz, comimos en el café de la parroquia, no puedo olvidar el tiempo eterno para que me llevaran una champola, pero gracias a Jennifer que se fue a hasta la cocina y ella misma me la preparó es que pude probar tan maravillosa bebida, si, suena raro, ahí debí probar el café, pero no, hasta el día de hoy no he probado el tan famoso café de la parroquia famoso por como lo van sirviendo alzando la jarra de leche, emprendimos nuestra aventura ahora a Alvarado, que magia de ciudad, Don Alvaradito que en paz descanse el lechero más famoso del embarcadero, con su triciclo repartiendo por toda la ciudad su nutritivo líquido, las escaleras y las construcciones casi derruidas de algunas casas nos daban lugar al tiempo que había pasado por el olvido, las embarcaciones tan monumentales que llegan ahí, la fotografía del lugar era majestuosa.
Llegó el día de arribar a Chachalacas, lo único que les puedo decir es que ahí comimos. Como había norte pues solo llegamos a comer y el clima tan imposible no quiso dejarnos trabajar... el tiempo de atención de los restaurantes no era el mejor así que todos ayudabamos con nuestra histeria citadina a los cocineros y meseros... jajaja han de haber pensado que estabamos a punto del infarto...
Antigua... que lugar... tan romántico, tan lleno de historia, justo bajamos del autobus en el árbol donde Cortés encadeno sus navíos, pasamos el puente colgante y a dar el paseo en lanchita donde el río y el mar se unen, recoger galletas de mar, esas conchitas que tienen grabadas una flor y que la naturaleza permite que las podamos apreciar.
El ambiente de los Jarochos, la calidez de su gente la amabilidad y servicio que los caracteriza te hace sentir como en casa y creánme llegando a Antigua les encantaría quedarse a vivir ahí...
Veracruz es mágico, increíble. Su gente la más amable y candente me quedo con un gran sabor de boca no dejen de visitar Mandinga ya que es el lugar donde mejor se come... y miren que platillos! Coco de Mariscos... en un coco ponen mariscos y los gratinan no necesito mencionar como sabe, ni como se ve, seguro ya se lo saborearon. Pues me despido no sin antes decirles que estaré publicando mas de los viajes de fotografía... hay mucho más que contar de este, pero eso... no lo tienen que saber... jajaja
¡Feliz Navidad ¡ ¡Feliz año Nuevo! Merry Christmas and Happy, happy new year… :-) Love. read more
on Veracruz... ah! que viaje...